A) No lavan sus trastes y toman tu taza exclusiva para el café para servirse sopa maruchan u otra exquisitez chatarra.
B) Usan tu cafetera para calentar agua para sopas maruchan.
C) Salen en calzones, se pasean por la cocina, se fríen un huevo y se sientan a la mesa a comer como si Carreño no hubiera escrito su manual.
D) Fuman mota en el porche de la casa frente a la mirada atónita y metiche del vecino jubilado que no tiene nada que hacer más que chismear con el casero sobre las posibles actividades delictivas que se practican en la casa que arrienda.
E) Desaparecen de manera extraña todos los encendedores de la casa (sospechas de la mota...)
F) Hacen rechinar los goznes de la puerta del cuarto que habitan tratando de improvisar un ventilador tamaño industrial para que se disperse el humo de la mota que ya no fuman en el porche porque ya los has reprendido, lo cual no te deja dormir la siesta de la tarde.
F) Vacían el agua sucia del trapeador en el sink de la cocina.
G) Te piden prestados diez pesos para el taxi porque ya se les hizo tarde para el trabajo (habitualmente caminan el equivalente a cinco vueltas a Plaza Río...)
H) Se acuestan a las cinco de la madrugada, momento en el que cesa el pandemonium que te ha estado causando pesadillas que incluían a zombies y rifles y metralletas y explosiones porque daba la casualidad que tu sueño se ha metido al PS2 con Resident Evil Outbreak.
I) Y este es el signo más inequívoco: se tiran pedos sin el más mínimo rubor en las mejillas ni el menor asomo de pena, compunción o sentimiento semejante. En este caso, el nivel de confianza parece ser directamente proporcional a la hediondez de los pedos.
1 comentario:
yo me di cuenta de que había mucha confianza cuando me dijeron que querían verme muerta..
saludos!
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